Tlaxcala es considerada cuna de la nación y el Mestizaje debido al cúmulo histórico y cultural que desde la época colonial se plasmó en sus más preciadas edificaciones como es el Centro histórico de la ciudad, la Basílica y Santuario de nuestra señora de Ocotán.
Tlaxcala además es un centro arqueológico por excelencia, ahí es dónde se asentaron los antepasados más antiguos de México; De tal manera que en Tlaxcala convergen dos épocas de México: Prehispánica y Colonial.
Muchas razones más existen para conocer Tlaxcala, déjate atrapar por su magia y forma parte de las tradiciones que definen la identidad de los mexicanos.
Al estar en Tlaxcala podrás saborear deliciosos platillos, celebrar la fiesta brava, refrescarte en algún balneario o recorrer los alrededores que son un mosaico ecológico y místico que por su incomparable belleza te dejaran asombrado y harán una experiencia única tu estancia en este lugar.
Bajo un cielo azul intenso, Tlaxcala, la primera ciudad del interior de Nueva España (fundada entre 1522 y 1525) es un remanso de paz que nos lleva de la mano hasta el siglo xvi, cuando Bernal Díaz del Castillo escribía: “Tlaxcala es grande y hermosa y en ella viven los nobles que vinieron de España a la conquista de México”.